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Premio Nobel de la Paz para Malala

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Hola a todos y a todas. Hace poco os hablé de Malala. Afortunadamente se está recuperando de aquella brutal agresión. Hoy día 10 de noviembre, día designado por la ONU, Paquistán la ha homenajeado celebrando el día de Malala.  Os dejo también esta página de change.org en la que se solicita el Premio Nobel de Paz para ella por su lucha en favor de la educación de las niñas en Paquistan. Yo ya la he firmado así que os animo a firmarla también. Creo que esta niña se merece un simple click por nuestra parte. He consultado las bases y la edad para que podáis votar es de 13 años.


¡Ánimo Malala!

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Hace poco, os hablaba de las dificultades por las que debían pasar muchos niños y niñas para ir al colegio.  Por desgracia, actualmente tenemos un caso que, a mí personalmente,  me ha conmovido mucho. Es el caso de Malala Yusufzai, una niña paquistaní  que ha sido tiroteada simplemente por defender su derecho a la educación. Desde 2009, defendió el derecho a la educación de la niñas a través de  un diario para la cadena BBC Urdu utilizando el pseudónimo de Gul Makai. Si queréis  leer algunos fragmentos de su diario pinchad aquí. Malala recibió por su valentía y su lucha el Premio Nacional por la Paz en 2011.

Como persona y educadora, me duele que ocurran estas injusticias y me molesta,  por mi vinculación con Marruecos,  que debido a actos de gente que, sin duda,  ha pisado poco la escuela, paguen justos por pecadores. Muchísima gente no es capaz de separar un acto terrorista, llevado a cabo por extremistas,  de los musulmanes y las musulmanas de a pie, que llevan una vida normal como la que cualquiera de nosotros podemos llevar. He conocido a familias que, como los padres de Malala,  han realizado muchos esfuerzos para que sus hijas pudieran estudiar y tener un futuro mejor que el suyo.

Desde aquí, le deseo una pronta recuperación y espero que a todos y todas nos sirva este hecho para recapacitar sobre la importancia de la educación. La misma educación que quien apretó el gatillo  no habrá recibido, sin duda alguna.

Fuente de la imagen: pincha aquí

Día de la Mujer: historias de las mujeres emigrantes de mi familia

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Hace poco  le pedí,  a los alumnos y alumnas de 1º de E.S.O en clase de Lengua y literatura, que escribieran una redacción sobre la mujer en la que hablaran de las mujeres de su familia.

Hace bastante tiempo, un 8 de marzo,  cuando aún trabajaba en el Colegio La Salle en Puerto Real, escribí para la revista escolar un sentimiento hacia las mujeres de mi vida. Y ahora quiero compartirlo con vosotros. En mi familia, las mujeres me han enseñado mucho aunque sus caminos, como el de muchísimas mujeres, no ha sido un camino de rosas.

Un 16 de julio de 1963,  mi abuela, junto a sus cinco hijos e hijas se subieron en un tren para cruzar los Pirinéos y encontrarse con mi abuelo. En aquella época,  fueron muchas las familias que se vieron obligadas a emigrar.

Mi madre me cuenta que con 11 años se llevó una bofetada porque no comprendió qué cuaderno  debía sacar en clase  y escribió en el que no debía. No entendía el idioma. Y mi padre, con 17 años, también fue a reunirse con mi madre desde Portugal. (Pero eso…  no lo sabían ellos todavía) Pasó tanto frío en la caseta de la obra donde trabajaba (caseta, que también sirvió de casa) que las sábanas se helaban por las noches.

Si algún día tenéis ocasión de sentaros a charlar con vuestros abuelos y abuelas preguntadles  sobre sus vidas.  Seguro que tendrán mucho que contaros y  enseñaros.

Este fue lo que escribí y hoy quiero dedicárselo a mi  madre y a todas las niñas que se han sentado y se sientan  cada día junto a  mí  :

Porque nunca dejaréis de ser madres.

Por tierras lejanas y distantes han quedado esparcidos mi recuerdos de niñez.

Yacen sobre, lilas, olivos y esa pequeña cuesta que cada día  me conducía a tu casa y que siendo tan pequeña me parecía tan escarpada. A veces, lucía nevada como el color de los cabellos que me hubiera gustado acariciar. Aún hoy siento la necesidad de volver ante tu puerta para sentarme con la imaginación  en tu regazo y revivir, en aquella cocina siempre llena de gente,    las historias que impregnaron  sus paredes.  Aún hoy, percibo el olor de la leña donde, a fuego lento,  se hacían  las sopas  que con amor me preparabas.

Os fuistéis sin que me diera tiempo a abrazaros y a deciros cuánto os quería. No tuve la suerte de teneros  a las dos a mi lado, ni tan siquiera de teneros cerca pero me siento afortunada porque los más pequeños no os pudieron conocer. Sólo pueden imaginaros a través de los ojos de quienes se cruzaron por vuestros caminos y ver vuestros rostros en fotografías amarillentas celosamente guardadas en mi cajón.

Queridas abuelas:

Hoy,  habéis invadido mis recuerdos y mi corazón.  Sé que  hay quien  aún  lucha porque el 26 de julio sea  para todos vuestro día: el Día de los abuelos y de las abuelas. Pero nadie oye, nadie escucha.

¿Acaso, las abuelas, no sois importantes en la familia? ¿No sois vosotras quienes poseéis el mayor de los tesoros con el  que un niño pueda soña: el tiempo y la dedicación?

A vosotras, que siempre tuvisteis tiempo para mí y aguantasteis mis pataletas  con paciencia, os quiero dedicar este día. Porque nunca dejaréis de ser grandes mujeres y tiernas madres. A vosotras,  que aún estando tan lejos de mí en la distancia me hicistéis sentir vuestro calor, vuestro cariño, vuestro amor…

Mis queridas abuelas: Gracias.